Bimbo cumple 30 años en Colombia: así ha evolucionado su marca
El osito Bimbo cumple tres décadas en Colombia. La escucha del consumidor, la evolución de sus productos y la conexión con nuevas generaciones hacen parte de su estrategia para mantenerse vigente.
El osito Bimbo lleva 30 años acompañando a los colombianos en uno de los lugares más cotidianos de la vida: la mesa. Desde 1996, la marca ha pasado de presentar una propuesta de pan suave a construir un portafolio que busca responder a los cambios en los hábitos de consumo, sin dejar de lado uno de sus activos más reconocidos: su personaje insignia.
Para conmemorar este aniversario, el pasado 15 de octubre la marca celebró el cumpleaños de su osito con un recorrido por su historia y los cambios que ha tenido en el país. Pero ¿qué ha hecho que Bimbo se mantenga presente en los hogares colombianos durante tres décadas?
Paula Varón, gerente de marketing de snacks de Bimbo Colombia, explicó a Revista P&M que la escucha del consumidor, la calidad y la confianza han sido claves para construir esa relación. A esto se suma, según la vocera, el desarrollo de marcas capaces de mantenerse vigentes y conectar con las personas, respaldadas por los valores de la compañía y su relación con las comunidades, los proveedores, los clientes y sus colaboradores.
La escucha del consumidor como motor de innovación
En estos 30 años, Bimbo ha tenido que entender qué valoran los consumidores y cómo cambian sus necesidades. Natalia Carrillo Aguirre, gerente de marketing de panificados de Bimbo Colombia, recuerda que, cuando la marca llegó al país, el pan suave era una característica a la que los colombianos no estaban acostumbrados. Con el tiempo, esa textura se convirtió en uno de los atributos que la marca ha buscado preservar.
Sin embargo, mantener un producto icónico también implica revisar su propuesta de valor. Durante la pandemia, Bimbo identificó que la preocupación por las defensas y el sistema inmunológico era especialmente relevante para los consumidores. En respuesta, la marca comenzó a destacar el componente vitamínico de su Pan Blanco a través de ActiDefense, una propuesta que ponía el foco en este atributo del producto.
Tres años después, la compañía identificó que ese mensaje había perdido relevancia para los consumidores y volvió a ajustar su propuesta. La suavidad y la textura del pan recuperaron protagonismo, junto con el atributo de excelente fuente de proteína, que respondía a otras necesidades identificadas en el mercado
La evolución también se ha reflejado en la comunicación. Con la campaña “Apapacha el pan Bimbo”, la marca encontró una manera de conectar la textura del producto con una expresión cercana y cotidiana.
“El osito Bimbo es un activo muy importante de la marca”, explica Carrillo. A partir de esa idea, la campaña invitó a los consumidores a tratar el pan con suavidad y a disfrutarlo en preparaciones hechas a su gusto. La apuesta consistió en convertir una característica del producto en una experiencia con la que las personas pudieran identificarse.
Bimbo conecta con la generación Z
Una marca con 30 años en el mercado también tiene el reto de seguir conquistando a los consumidores más jóvenes. Para Bimbo, esto significa crear propuestas con las que se identifiquen y que se salgan un poco de lo tradicional.
Natalia Carrillo Aguirre explica que, aunque marcas como Submarinos y Marinela han acompañado a estos consumidores desde su infancia, la compañía sigue trabajando en nuevas opciones para conectar con ellos. Una de ellas es Buenazo, que nació hace dos años con una propuesta más irreverente y productos con rellenos o toques de chocolate, pensados para esos momentos en los que quieren comer algo antes de llegar a la siguiente comida.
Otra apuesta es Mr. Brown, que también busca innovar en su portafolio. Recientemente, lanzó una galleta que combina el brownie con las características de una galleta, una propuesta con la que busca ofrecer una experiencia diferente.
Para Carrillo, conectar con los jóvenes implica trabajar tanto en la comunicación de las marcas como en los productos y las experiencias que ofrecen.
Sostenibilidad y trabajo con comunidades
La estrategia de sostenibilidad de Bimbo se estructura en tres pilares. El primero, Para ti, está enfocado en desarrollar productos que respondan a las necesidades de los consumidores. Un ejemplo es Artesano, que ha evolucionado desde una propuesta reconocida por su sabor y textura hasta incorporar masa madre, un atributo que la compañía identifica como relevante para sus consumidores.
La marca Saníssimo también ha avanzado en esta línea con el lanzamiento de Ligerísimas, una línea de tortillas de maíz. Según Carrillo, el objetivo es que las innovaciones del portafolio respondan a necesidades concretas de consumo.
El segundo pilar, Para la vida, reúne las acciones relacionadas con el cuidado del planeta. Entre ellas está la incorporación de camiones eléctricos a la flota de distribución, como parte de los esfuerzos de la compañía para reducir su huella de carbono.
El componente social, por su parte, incluye los expendios con sentido social. En estos establecimientos se comercializan productos que se retiran de las góndolas de los supermercados ocho días antes de su vencimiento, a mitad de precio. La iniciativa busca ofrecer alternativas de compra a los consumidores y, al mismo tiempo, generar oportunidades de ingreso para las amas de casa que operan los expendios y reciben apoyo para desarrollar sus negocios.
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La compañía también cuenta con “Nutre tus sueños”, un programa dirigido a niñas, y apoya escuelas de fútbol cercanas a sus plantas de producción. En estos espacios entrega uniformes y alimentos, incluidos sándwiches semanales, con el propósito de acompañar a los participantes a través del deporte y sus valores.
Para Bimbo, estas iniciativas hacen parte de una estrategia que busca ir más allá del crecimiento comercial y vincular su operación con el bienestar de las comunidades y el cuidado del entorno.
Al hacer balance de estas tres décadas, Carrillo resume la lógica detrás de la evolución del portafolio: “Escuchamos al consumidor, identificamos esos insights y ajustamos nuestras recetas, incluso en los productos más icónicos”.
El desafío hacia adelante será mantener esa conexión en un mercado en el que las preferencias y las expectativas siguen cambiando.
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